Este díptico explora la dualidad del ser a través de dos figuras que miran en direcciones contrarias, marcadas simbólicamente como “Norte” y “Sur”. Las capas de tipografías, trazos y texturas evocan pensamientos, memorias y contradicciones internas, creando una composición intensa y reflexiva. La obra invita a contemplar el equilibrio entre opuestos, convirtiéndose en una pieza contemporánea con fuerte carácter y profundidad conceptual.
Ejes opuestos
Óleo sobre tela con técnica mixta.


































