Esta obra confronta al espectador con la fuerza del grito contenido, ese impulso humano de expresar lo que no puede ser dicho con palabras.
Las figuras, envueltas en trazos caóticos y tonos terrosos, revelan una tensión entre el silencio y la explosión emocional.
El uso del texto fragmentado y las capas de color reflejan la confusión del pensamiento moderno, donde la identidad se disuelve entre ruido, dolor y búsqueda.
Una pieza que invita a mirar hacia adentro —a reconocer la vulnerabilidad, la rabia y la necesidad urgente de liberar lo que nos oprime.
Ruido en la mente
Acrílico técnica mixtas


































