Este díptico explora una gama cromática dominada por azules profundos, verdes vibrantes y acentos metálicos que evocan la fluidez del agua, la vegetación marina o paisajes vistos a través de una superficie líquida. Ambos cuadros presentan una composición rica en texturas y transparencias, con efectos que recuerdan la oxidación o el desgaste natural. Las formas, aunque abstractas, transmiten dinamismo, como si el color estuviera en movimiento. El fondo oscuro intensifica el contraste y genera profundidad visual.
Dualidad Marina
Acrílico técnica mixtas


































